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Por qué existe WhatsPericialApp

Publicado el 23 de agosto de 2026 · Escrito por el equipo pericial de WhatsPericialApp

WhatsPericialApp responde a un problema concreto de la práctica pericial: el informe tradicional sobre conversaciones de WhatsApp no acredita técnicamente el estado del terminal del que se extraen. Es la vía por la que hemos impugnado informes de la parte contraria, y la razón por la que decidimos resolverlo con una aplicación.

1. El punto ciego del pericial de WhatsApp

Todo informe pericial sobre una conversación de WhatsApp descansa sobre una premisa que casi nunca se demuestra: que el terminal del que se extrajo la conversación no estaba comprometido. Sin jailbreak, sin root, sin aplicaciones capaces de alterar la base de datos de mensajería.

Si esa premisa falla, falla todo lo demás. De poco sirve calcular la huella criptográfica de una conversación si esa conversación pudo modificarse en el propio dispositivo antes de calcularla. El hash certificaría con exactitud matemática un contenido ya alterado.

La comprobación habitual es una inspección visual: el perito examina los ajustes del terminal, la versión del sistema y la relación de aplicaciones instaladas, en ocasiones ejecuta alguna herramienta de detección, y hace constar en el informe que no ha apreciado indicios de manipulación.

«No he apreciado indicios de manipulación» no es una acreditación técnica. Es una opinión.

Y es una opinión especialmente débil, porque las herramientas serias de modificación de un terminal están diseñadas precisamente para no dejar indicios apreciables a simple vista. Un jailbreak con ocultación activa no aparece en el menú de ajustes. La ausencia de indicios no es indicio de ausencia.

2. Cómo se impugna un informe por esta vía

En nuestra práctica pericial hemos impugnado informes de WhatsApp de la parte contraria precisamente por este motivo. El razonamiento es siempre el mismo:

  1. El informe contrario acredita la integridad del contenido desde el momento de la captura, mediante huella criptográfica.
  2. Pero no acredita el estado del dispositivo en ese momento: sólo consta la apreciación personal del perito.
  3. Por tanto el informe deja abierta la posibilidad de que el contenido se hubiera alterado antes de la captura, y esa es justo la hipótesis que el informe debía descartar.
  4. Lo que queda acreditado, entonces, es la integridad de una copia, no la autenticidad del original.

Es una impugnación técnica, concreta y motivada, y de ahí su eficacia. Conviene detenerse en por qué la tiene en términos procesales.

La doctrina del Tribunal Supremo es determinante en este punto. La STS 300/2015, de 19 de mayo (Sala Segunda) estableció que, ante una impugnación seria de la autenticidad de una comunicación electrónica, la carga de acreditar su autenticidad e integridad recae sobre quien la aporta, y que la prueba pericial informática resulta indispensable para identificar el origen real de la comunicación, la identidad de los intervinientes y, sobre todo, la integridad de su contenido.

El matiz decisivo es que la impugnación debe ser seria, clara y motivada para desplazar esa carga. Una impugnación genérica no basta. Pero señalar que el informe contrario no acredita el estado del terminal, y explicar técnicamente por qué eso importa, sí es una impugnación motivada. Y una vez desplazada la carga, el problema es de quien aportó la prueba.

Dicho de otro modo: la deficiencia no es que el informe contrario esté mal hecho. Es que no puede hacerse bien con las herramientas tradicionales. Ese fue nuestro punto de partida.

3. La única forma de acreditarlo: que lo certifique el fabricante

Si la palabra del perito no basta, hace falta que la integridad del terminal la acredite alguien que no sea parte y que tenga capacidad técnica real para saberlo. Sólo hay un candidato: el fabricante del sistema operativo.

Apple ofrece App Attest, dentro del framework DeviceCheck: una aserción firmada por los servidores de Apple que confirma que la aplicación se ejecuta sobre un dispositivo Apple genuino, con el sistema íntegro y con el binario de la app sin modificar. Un terminal con jailbreak no obtiene aserción válida. Google ofrece el equivalente con la Play Integrity API, sucesora de SafetyNet Attestation.

Hemos escrito un artículo aparte, más técnico, sobre cómo funciona exactamente esta verificación y por qué es imprescindible en un pericial de WhatsApp: App Attest: por qué es imprescindible en un pericial de WhatsApp.

4. Por qué esto obliga a hacer una app

Aquí está la clave de todo el proyecto, y es una limitación técnica, no una decisión de producto:

La aserción de integridad sólo puede solicitarla una aplicación instalada y ejecutándose en ese mismo terminal.

No se obtiene desde una página web. No se obtiene conectando el teléfono a un ordenador. No se obtiene mediante un acta notarial que recoja lo que aparece en la pantalla. No se obtiene examinando el terminal a simple vista. Únicamente desde el interior del dispositivo.

Por eso construimos una aplicación. No para hacer más cómodo el peritaje, sino porque era la única vía para conseguir la prueba que al pericial de WhatsApp le faltaba.

5. Qué acredita esto exactamente, y qué no

Esta sección es deliberadamente estricta. Un informe pericial que afirma más de lo que puede sostener pierde toda credibilidad en cuanto lo examina un técnico de la parte contraria. Nuestro criterio es no consignar nada que no podamos defender en sala.

Lo que sí acredita Lo que no acredita
Que la captura se realizó sobre un dispositivo Apple genuino, con el sistema íntegro y sin jailbreak, verificado por Apple y no por nosotros. Que el contenido no fuera manipulado en un momento anterior por otras vías ajenas al dispositivo.
Que la aplicación que realizó la captura era la nuestra, sin modificar. La identidad civil del titular de la cuenta de WhatsApp al otro lado de la conversación.
Que el contenido no ha variado desde la captura, mediante huella SHA-256 por elemento y sellado de tiempo cualificado. Acceso a los servidores de Meta. Ningún perito lo tiene, y quien lo afirme falta a la verdad.
Una cadena de custodia digital documentada desde el instante de la adquisición. El contenido borrado antes de la captura, que requiere un análisis distinto y a presupuesto.

Con esa cautela por delante, la afirmación que sí sostenemos es esta: la atestación del fabricante es la máxima acreditación técnica disponible hoy sobre el estado de un terminal, y ningún método tradicional se le acerca. La alternativa no es una acreditación mejor: es la opinión de un perito.

6. Del hallazgo técnico al precio

Construyendo la aplicación apareció una segunda consecuencia, esta ya económica. Si la app está dentro del dispositivo, adquiere la conversación, calcula la huella de cada elemento y la sella en el mismo instante de la captura, entonces el resto del procedimiento pericial —normalización de mensajes, cálculo de huellas, sellado de tiempo, cadena de custodia y redacción conforme a metodología pericial— también puede automatizarse.

Y si puede automatizarse, no hay razón para que un informe pericial de WhatsApp cueste entre 350 y 700 euros y tarde de tres a siete días laborables.

La consecuencia práctica es un cambio de momento procesal. A precio de despacho, el pericial se encarga después de que la contraparte impugne la prueba: llega tarde y sólo se justifica en asuntos de cuantía alta. A nuestro precio, el pericial se encarga con la demanda, de forma preventiva, y la impugnación simplemente no prospera.

7. Preguntas frecuentes

¿Estáis diciendo que los peritos informáticos hacen mal su trabajo?

No. Estamos diciendo que la comprobación visual del terminal no puede acreditar lo que se le pide, por buena que sea la voluntad de quien la hace. Es una limitación del método, no de las personas. Nosotros mismos emitimos informes con ese método antes de que existiera esta alternativa.

¿La aserción de App Attest aparece en el informe?

Sí, como sección propia, con el resultado de la verificación y la referencia temporal, de modo que un técnico de la parte contraria pueda examinarla.

¿Y si mi móvil está efectivamente comprometido?

Entonces no se obtiene aserción válida y el informe lo hace constar. No emitimos informes que afirmen lo contrario de lo que indica la verificación: es precisamente el problema que este servicio resuelve.

¿Sirve esto en cualquier jurisdicción?

El informe se aporta como prueba documental y pericial conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil, y es igualmente utilizable en el orden penal, social y contencioso. Como cualquier prueba pericial, su valoración corresponde al juzgador.

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